Everyday it will rain.
{Lean el aviso del final, por favor.}
¿Qué fue lo que acaba de decir? No… Ella no puede
estar embarazada. ¿Qué mierda?
Quedé completamente helado en cuanto dijo eso, mi
cara debe de parecerse a la de algún zombie. No puede estar embarazada. Ni
recuerdo cuándo lo hicimos, sólo recuerdo haber despertado por los gritos de
Lucy.
-¿Estás bromeando? –fue lo único que pudo salir de
mi boca en esos momentos.
-¿Crees que bromearía con algo así? –me miró seria.
¿Qué clase de persona bromearía con algo así? Una
sin corazón. Es que no… No puedo creer esto. ¿Qué pasará si Lucy se entera? No
puedo ocultárselo, más me odiaría.
Agarré mi cabeza entre mis manos y tironeé mi
cabello. Sentía tanta impotencia, siempre arruino todo. Hay una chica parada al
frente mío diciendo que está esperando un bebé mío. Que alguien me diga cómo
reaccionar a esto, por favor.
-Esto no puede ser posible –dije y pasé la mano por
mi cara. Sin darme cuenta, lágrimas de rabia ya empezaban a caer por mis ojos.
-Créelo Justin.
-No –dije rápidamente-. Tú no puedes estar
embarazada. ¿Cómo es que no recuerdo nada?
-Ya te expliqué.
Juro que no sé cómo no enloquecí en ese mismo
momento. Mi vida se arruinó. Obviamente estuve pensando en tener bebés en
alguna instancia de mi vida, pero no ahora. Apenas tengo 17 y no pensaba en
tenerlo con ella.
Sin decir más me alejé rápidamente de ella y,
desesperado, comencé a buscar a Lucy. ¿Qué pensará de mi cuando se entere de
esto? Prácticamente la engañé y dejé embarazada a la chica. De tan solo pensar
en Lucy enfadada conmigo nuevamente, hacía que me desesperara más y que mi
vista se nublara.
Caminé en shock en medio de la gente, algunos me
pasaban a llevar. Estaba ido. No pensaba, nada. Suspiré fuerte, cerré los ojos
y traté de sacar todos los pensamientos malos de mi cabeza. Los abrí y seguí
caminando. Divisé a lo lejos a Lucy con un chico tatuado mientras entablaban
una conversación. Ella se veía muy feliz y de la nada se abrazaron y el chico
la levantó del suelo. ¿Qué mierda? Ella reía y movía sus piernas en señal de
que quería que la bajara. Me puse completamente furioso. Caminé rápidamente
hasta ellos a la vez que mi mandíbula se tensaba.
-Ryan, detente –alcancé a escuchar que dijo entre
una risa.
-Lucy –dije firme. Ambos se voltearon a mirarme y
la risa de Lucy se detuvo de inmediato. El chico la bajó rápidamente y ella
sonrió con incomodidad.
-Justin –respondió nerviosa-. Uhm, él es Ryan.
Ryan, él es Justin… -la interrumpí.
-Su novio –dije atrayéndola hacia me cuerpo
mientras no quitaba la mirada del chico. Con que él era Ryan.
-Un gusto –dijo con amabilidad y una sonrisa en su
cara. No respondí nada.
-Eh, iré a buscar los helados de Jazzy y Jazon –se
retiró de allí con mis hermano y con la mirada baja, dejándonos a Ryan y a mí a
solas.
Quedamos en silencio por un rato. Lo quedé mirando
bien. Tenía muchos tatuajes… Demasiados.
-Entonces… -dijo él tratando de romper ese silencio
incómodo.
-Sólo una cosa, “Ryan” –hice comillas con mis dedos
cuando dije su nombre-, tú te vas a alejar de Lucy, ¿está bien?
-¿Quién me lo ordenada? –respondió desafiante.
-Yo. Y te juro que si vuelves a acercarte a ella, tu
cara de niño bonito se irá, ¿entendido?
-No –rió irónicamente-. ¿Por qué tendría que
hacerte caso a ti? Lo único que haces es hacer sufrir a Lucy. Ella no merece a
una mierda como tú.
Eso fue lo que rebalsó el vaso. Me lancé hacia él,
haciendo que cayera inmediatamente al suelo y comencé a tirarles puñetazos en
la cara. Él trataba de defenderse, pero obviamente yo era más fuerte que él.
-¡Te dije que te alejaras de ella! –lo golpeé en el
pómulo y en el labio, el cual comenzó a sangrar segundos después del golpe.
Como pudo, me golpeó con su rodilla en mi
entrepierna y golpeó mi cara, haciendo que mi ceja sangrara.
La gente trataba de separarnos, pero ninguno de los
dos quería separarse.
-¡Justin, detente! –exclamó Lucy a lo lejos y sentí
como corría hasta nosotros. Con sus manitas trataba de detenerme.
-¡Déjame! –le grité mientras seguía golpeando al
chico.
-¡Justin, déjalo en paz! –lograron separarnos. Me
paré derecho y vi que dejé a Ryan sangrando. Lucy se hincó a su lado y comenzó
a limpiar sus golpes.
-Oh Dios, ¿estás bien? –preguntó con preocupación a
la vez que pasaba sus manos por sus golpes. Él gimió de dolor.
-Lucy, vamos –le ordené y la jalé bruscamente del
brazo haciendo que se levantara.
-No –se soltó rápidamente de mi agarre-. Vete, llegaré
tarde a casa.
Genial, cometí otro error en esta relación. Suspiré
con frustración mientras veía como Lucy paraba a Ryan y se retiraban de allí,
él abrazado a su cintura caminando con mucha dificultad.
-.Narra Lucy.-
-Siéntate –dije mientras lo sentaba en el sofá de
su casa. Vivía muy cerca de la casa de los abuelos de Justin.
-Uh –se quejó.
-¿Tienes algún botiquín de primeros auxilios o algo
así?
-En el baño. Segundo piso, tercera puerta a la
izquierda.
Subí rápidamente a buscarlos. Abrí la puerta y
comencé a buscar el botiquín. Estaba en un mueble muy alto y no alcanzaba.
Suspiré fuerte de frustración. Odio ser tan pequeña y no alcanzar las cosas tan
altas. Me puse de puntitas y me estiré lo más que pude y no podía alcanzarlo.
Lo intenté nuevamente, y fallé. Cuando iba a intentarlo de nuevo, sentí una
mano en mi cintura y me asusté mucho que pegué un pequeño salto.
-Ryan, estás herido. Ve a sentarte –le ordené
mientras veía que estaba atrás mío.
-No alcanzas esto, deja ayudarte –dijo con voz
ronca y suave.
Subió el brazo y fácilmente lo alcanzó.
-¿Cómo supiste que estaba aquí?
-Te escuché suspirar –rió suavemente. Lo seguí con
la risa.
-Vamos –agarré su muñeca y él me guio hasta su
habitación. Estaba llena de instrumentos y era bastante amplia. -¿Tocas todo
esto?
-Síp. Creo que te mencioné que toco en una banda
con mis amigos.
-Sí lo hiciste. ¿Algún día me podrás tocar algo?
–pregunté con esperanza de escucharlo.
-Claro que sí –respondió con una sonrisa.
Abrí el botiquín y comencé a curarlo. Le desinfecté
sus heridas y puso un pequeño parche en su pómulo. Era la parte más herida.
-¿Dónde más te duele?
-El labio –se lo mordió e hizo una cara de dolor.
Puse un poco de desinfectante y con suavidad pasé un algodón.
-¿Qué es esto? –reí mientras sacaba algo que
parecía un brillo labial.
-Es un protector. Te ayuda en cuidar herida de
labios –rió con un poco de vergüenza.
Comencé a echarle un poco. Al final él juntó sus
labios esparciendo ese protector e hizo una cara de dolor.
-Duele –se quejó e hizo una cara chistosa. Reí por
eso y comencé a guardar todo.
Deje el botiquín encima de la cama y comencé a ver
todo. Tenía varias guitarras acústicas y un teclado. También varias fotografías
con familiares, amigos y él de bebé. Estas últimas me causaron mucha ternura.
Giré mi vista y vi que me estaba mirando fijamente.
-¿Qué? ¿Tengo algo? –comencé a tocar mi cara
tratando de encontrar algo raro.
-No –se acercó más a mí-. Sólo que eres muy hermosa
–puso un mechón de mi cabello tras mi oreja. Me sonrojé al instante.
-Awww –me abrazó dejando su cabeza en mi cuello y
mi cabeza en su hombro. Olía muy bien. Me encanta cuando los hombres ocupan
perfume o algún tipo de colonia con buen olor.
Comenzó a hacer pequeños cariños en mi cabello.
Esto está mal, pero se siente bien. Cerré los ojos en el instante en que tocó
mi cabello.
Se separó un poco de mí y dejó su cara muy cerca de
la mía. Me miraba fijamente los labios y yo me puse muy nerviosa. Se acercó sin
dejar espacio entre nosotros y capturó mis labios en un suave beso. Puso su
mano en mi mejilla y comenzó a hacer una pequeña caricia. No tengo la menor
idea de por qué le seguí el juego, pero no hay que negar que besa muy bien. Se
acercó más a mí dejando nuestros labios más juntos. Lentamente, con su mano
izquierda, comenzó a subir mi blusa por la parte de la espalda.
-Mhm –solté un gemido y me separé rápidamente.
Sentía como mis mejillas ardían, estaba completamente avergonzada.
-Yo… -tartamudeó Ryan.
-Lo siento mucho –logré decir.
-No… Yo fui el que te besó –miraba a cualquier
parte menos a mis ojos. Yo tampoco quería mirarlo. Este beso nunca debió de
haber pasado.
Me sentía horrible conmigo misma. De partida,
debería haber estado con Justin. Aunque estuvo completamente mal lo que hizo,
debí cuidarlo y acompañarlo.
Hubo un silencio incómodo, con suerte se escuchaban
nuestras respiraciones.
-Uh, yo me voy –me paré rápidamente.
-Espera –me agarró del brazo y me volteó-. Siento
lo de hace un rato, no debí haberte besado –miró el suelo.
-No importa –susurré muy despacio, creo que con
suerte me oyó.
-Lo que pasa es que… -hizo una pausa y luego
suspiró, subí las cejas en señal de que continuara hablando- Tú me gustas mucho
y simplemente no aguanté el estar cerca de ti y no besarte.
-Ryan, yo estoy con Justin –lo miré con seriedad.
-Lo sé. Pero también sé que yo puedo tratarte como
mereces ser tratada, como una princesa –acarició mi mano.
-Justin sí me trata como una princesa –retiré mi
mano de la suya-. Me voy –rodé los ojos y bajé rápidamente las escaleras y me
retiré de allí sin antes escuchar un “él no te merece”. Y pensar que lo
encontraba atractivo, já.
Comencé a caminar hacia la casa de los abuelos de
Justin y empecé a sentir un poco de culpa. Acababa de besar a Ryan y luego
llegaría a casa como si nada. ¿Cómo le pude haber hecho eso a Justin? Sí, puede
que últimamente él haya hechos muchas cosas malas, como cuando lo encontré con
Valerie, pero aún así me demuestra que me ama. ¿Qué hago yo? Lo dejo solo
después de una pelea y beso al chico con el que se peleó. Sinceramente, no soy
una buena novia.
-.Narra Justin.-
Me paseaba de un lado a otro y miraba el reloj cada
un minuto. ¿En dónde estaba? Ya iba a ser tarde y aún no llegaba. Y empeoraba
todo el saber que está con Ryan. Mis abuelos están en el patio haciendo un
asado, y Jazzy con Jaxon están viendo televisión en el segundo piso.
No aguanté más y agarré mi teléfono para llamarla.
Esperé y esperé hasta que me mandó al buzón de voz, haciendo que su melodiosa
voz sonara con el “¡Hola! Soy Lucy. En este momento no puedo contestar, puedes
dejar el mensaje después del tono. Ten un buen día”. ¿Cómo quería que tuviera
un buen día si nos peleamos y ella aún no vuelve a casa?
-Mierda –pasé mis manos por mi cabello y lo jalé.
Me senté en el sofá y me tapé la cara. Solté un grito, el cual fue ahogado por
mis manos. Estaba tan desesperado. No dejaba de mover mi pie.
Mi corazón se detuvo por un segundo en cuanto
escuché el timbre. Corrí hacia la puerta y la abrí rápidamente. Ahí se
encontraba parada. Antes de que pudiera saludarme, si es que planeaba hacerlo,
la abracé fuertemente.
-¡Mi amor! –exclamé con felicidad de que al fin
llegó a casa. La levanté del suelo y entré con ella a la casa, cerrando la
puerta con mi pie-. Estás bien –la solté y repartí pequeños besos por toda su
cara.
-Ya Justin –rió cerrando sus ojos.
-Me preocupaste mucho, creí que algo te había
pasado –acaricié su mejilla.
-Ya estoy bien –sonrió levemente.
-Siento mucho lo que pasó en el parque –hice un
pequeño puchero.
-No importa –dijo con tranquilidad. Noté que estaba
rara.
-¿Estás bien? –pregunté con algo de preocupación.
-Sí, sí –dijo rápidamente agitando su cabeza.
-Está bien –fruncí el ceño. No creía mucho eso,
pero luego hablaría con ella.
Mis abuelos nos llamaron para que fuéramos a comer.
Yo fui a buscar a Jazzy y a Jaxon mientras Lucy iba a ayudar a servir los
platos. Luego de servir, todos nos ubicamos en la mesa, excepto por Jaxon que
lo dejamos jugando con sus juguetes en el césped. Me senté al lado de Lucy y le
di un pequeño beso en la mejilla a lo que ella se sonrojó. Es tan adorable.
Mi abuelo nos cocinó un poco de carne asada con
unas ensaladas y jugo natural. La cena fue muy linda, amaba ver que Lucy y mis
abuelos se llevaran tan bien. Por debajo de la mesa agarré su mano y entrelacé
nuestros dedos. Me miró con una leve sonrisa y luego su vista se fue
rápidamente al piso en donde su sonrisa desapareció. Algo estaba ocultando.
Luego hablaría con ella. También tengo que decirle lo de Valerie, no puedo
ocultar eso. En tan solo pensarlo me vino la ansiedad. ¿Qué pasa si me deja?
¿Si toda esta relación hermosa se termina por un estúpido error que cometí? Sin
darme cuenta, apreté con un poco de fuerza la mano de Lucy, por lo que ella me
dio una mirada de dolor.
-Lo siento –susurré y besé su mano con delicadez.
Recogimos la mesa y mi abuela fue a la cocina a
lavar los platos. Con Lucy subimos a mis hermanos a su habitación. Jaxon se
quedó profundamente dormido en los brazos de Lucy. Yo acosté a Jazzy en su cama
ya que apenas podía mantener sus ojitos abiertos. Quería hablar con Lucy de lo que
pasó en la tarde, abría mi boca para articular las palabras pero la cerraba
rápidamente al darme cuenta que no sabía qué palabras ocupar. Luego de un rato,
las palabras adecuadas y que estaba buscando salieron de mi boca.
-¿Por qué lo ayudaste a él y no a mí?
-Justin, comenzaste a golpearlo sin razón alguna -dejó a Jaxon en su cama,
le dio un beso en la frente a Jazzy y se retiró de la habitación.
-¡No me dejes hablando solo! -le grité con impotencia a la vez que golpeaba
la pared con mi puño. Podía notar el miedo en sus ojos.
*
Hola, tanto tiempo :(. No subo hace más de dos meses y tengo
muchas razones. 1) En noviembre tuve muchas pruebas, estuve enferma y
hospitalizada. 2) Les iba a subir hace días atrás pero Word no me
abría. 3) La razón por la que dice parte uno es donde Word no abría,
tuve que escribir esto todo de nuevo en Bloc de notas, entonces me
volveré a demorar. Trataré de subir la otra parte mañana. Siento mucho
no subir, probablemente nadie esté leyendo esto ^^ pero igual subiré. Si
alguien leyó esto, por favor COMENTEN. :(
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Si leyeron esto, por favor comenten. <3