Everyday it will rain.
-¿Estás
bien? –se oyó una voz un tanto ronca.
Lucy
levantó su vista, la cuál estaba totalmente nublada por sus lágrimas, pestañeó,
para dejar que unas lágrimas cayeran y miró a esa persona.
Se
encontró con unos hermosos ojos cafés oscuros que la miraban con una expresión
de lástima. Bajó su vista y se encontró con unos labios, finos y rosados.
-Sí
–susurró y secó sus lágrimas.
-¿Te
han hecho mucho daño? –preguntó con preocupación.
-No
–decía respuestas cortas. No quería hablar.
-Me
preocupé mucho en cuanto de oí gritar –la volvió a abrazar y acarició su
cabello. De alguna manera Lucy se sintió protegida y olvidó todo lo que pasó
hace un rato. Ella por respuesta solo suspiró y cerró sus ojos.
-¿Estás
bien? –volvió a preguntar.
-No
–ahora negó en un susurro.
-¿Quieres
que te lleve a casa? –Lucy pensó eso. A casa. En donde estarán los abuelos de
Justin, y en donde Justin, si es que se dignaba, podría llegar.
-Ahora
no –dijo suave.
-¿Quieres
que me quede contigo? –Lucy se separó de él y pasó sus manos por sus mejillas.
Asintió con la cabeza. Volvió a abrazarla, pero ahora sus cuerpos no estaban
tan pegados. Lucy estaba un tanto separada de él. Se fijó que en su brazo
derecho tenía un tatuaje de colores y otro en la muñeca. Ella comenzó a
acariciarlos suavemente.
-¿Qué
haces? –rió él.
-Son
bonitos –ya había dejado de llorar.
-¡No
me he presentado! –dijo en un tono alterado y se separó de ella. Lucy pudo ver
más su rostro.
Tenía
el cabello un tanto claro, pero no mucho. Sus ojos eran oscuros, comparados con
su cabello. Tenía una camiseta un tanto abierta, por lo que pudo ver que también
tenía tatuajes en su pecho y cerca de su hombro. Tenía unos pocos músculos y
una sonrisa hermosa.
-Soy
Ryan –se presentó con una sonrisa en su cara.
-Lucy
–dijo ella.
Lucy
estiró su mano para poder estrecharla con la de él, pero Ryan en vez de hacer
eso, la tomó y la besó. Lucy se puso roja instantáneamente.
-¿Quieres
caminar? –propuso él luego de un pequeño rato incómodo. Lucy asintió.
Ryan
ayudó a que ella se levantara, Lucy recogió los zapatos que estaban tirados en
el pasto. Ambos comenzaron a caminar. Al principio fue algo incómodo, pero
luego Ryan comenzó a meter algo de conversa y ambos comenzaron a contar
anécdotas de sus vidas. Tenía 23 años. Era un poco más mayor que Lucy. Tenía
una banda con dos amigos y su hermano, Jamie. Era muy alto, comparado con Lucy.
Ella tenía que subir un poco su cabeza para poder mirarlo a la cara.
Pudieron
entrar más en confianza y Ryan le dio su número a Lucy, y ella a él. Ryan no
quería perder el contacto con ella. No dejaba de mirar su sonrisa ni sus ojos.
-¿Te
puedo hacer una pregunta? –dijo ella.
-Síp.
-¿Por
qué comenzaste a sollozar cuando me tenías abrazada? –preguntó algo tímida.
-Uh
–tartamudeó-, no lo sé –rió-. Siempre me ha dado una pena tremenda y se me
rompe el corazón ver a cualquier mujer llorar. Y como vi lo que te estaban
haciendo, sentí pena y sólo pasó –rascó su cabeza y despeinó un poco su
perfecto cabello.
-Que
lindo –dijo, y unos segundos después se sonrojó y bajó su cabeza. Él rió.
-Y…
¿tienes novio? –rogaba porque la respuesta fuera que no.
Ella
no sabía qué responder. ¿Seguía en una relación con Justin? ¿Todo seguirá como
antes luego de lo que pasó? Obvio que nada será igual.
-Uh
–pensó un poco-, algo así –respondió no muy segura.
-Que
suertudo –susurró él para sí mismo.
-¿Qué?
-Nada
–sonrió-. ¿Quieres que ahora vaya a dejarte a tu casa?
-Sí,
por favor. Muero de frío –suspiró.
Él
sacó su chaqueta y la puso en los hombros de Lucy.
-Gracias
–sonrió tímida.
-¿Dónde
vives?
-No
sé –rió-. Vine de visita. Lo que recuerdo que es que es casi frente de un
parque.
-Ya
sé donde –guiñó el ojo-. ¿No eres de aquí?
-No.
Soy de Denver. Vine a aquí para acompañar a alguien.
-Genial
–sonrió.
Ryan
era muy lindo con ella, para tan solo conocerse hace minutos atrás. Por así
decirlo, él “salvó” a Lucy de que fuera abusada.
Al
parecer, Ryan vivía cerca de la casa de los abuelos de Justin, por lo que él
dijo en cuanto iban llegando.
Lucy
pudo divisar una persona sentada en los escalones de la entrada de la casa de
los Bieber. Frunció el ceño.
Tal
persona escuchó unos pasos, y con su vista nublada por las lágrimas logró
divisar a una chica, que resultó ser su novia, con otro chico que no
identificaba. Su mandíbula se tensó. Estaba borracho, sí. Pero aun así estaba
consciente de algunas cosas.
Lucy
pudo ver que era Justin, y que estaba llorando. Se podía ver su cara mojada
gracias a las luces de los focos de allí.
-Puedes
dejarme aquí si quieres –dijo a Ryan.
-¿Segura?
-Sí,
estamos casi llegando.
-Bueno
–sonrió-. Adiós bonita –la abrazó fuerte.
-Muchas
gracias –le dijo en su oído, ella estaba de puntitas abrazándolo. En realidad,
era alto.
-No
es nada –se separó y le besó la mejilla-. ¿Puedo llamarte?
-Claro
–le sonrió.
-Adiós
–dijo y se giró yéndose.
-¡Ryan!
–gritó ella.
-¿Sí?
–se giró. Ella corrió hasta él.
-Olvidaste
tu chaqueta –rió mientras se la quitaba y se la entregaba.
-Cierto
–rió también.
-Adiós
–ella besó su mejilla y se dio vuelta.
Justin
había visto toda esa escena. Estuvo esperando unos 45 minutos sentado allí
afuera. Lucy tenía las llaves de la casa. Se arrepentía de lo que había pasado,
se arrepentía de haberle gritado así. Temía de que todo cambiaria entre ellos y
que nada fuera como antes por culpa de sus impulsos.
Como
pudo se paró de allí, ya que estaba borracho, y comenzó a tambalearse hasta
quedar ya cerca de Lucy.
-Mi
vida –la tomó de la cintura y la pegó a su cuerpo.
-Estás
borracho –dijo afirmando.
-Te
amo –le besó la frente y lágrimas seguían cayendo de su cara-. ¿Tú me amas? –ella
no respondió y lo separó de ella.
-Vamos
–trató de llevarlo hacia la puerta.
-¿Me
amas, Lucy? –salió un puchero de su boca. Ella lo miró con algo de lástima,
nuevamente no respondió.
Como
pudo sacó las llaves de su carterita, abrió la puerta sin hacer mucho ruido y
entró con Justin. Pesaba un poco, y él tenía la mayoría de su peso apoyado en
su frágil cuerpo. Cerró la puerta con el pie.
-¿Puedes
caminar un poco? –preguntó ella. Justin rió torpemente, pero aún seguían
cayendo algunas lágrimas. Algo raro- No –se respondió a ella misma.
Decidió
dejar sus tacones a un lado del sillón, ya en la mañana los sacaría de allí. A
penas, trató de subir con Justin por las escaleras y llevarlo a su habitación.
Trató de hacerlo haciendo el más mínimo ruido. Y con suerte lo logró.
Abrió
la puerta de la habitación de Justin, y él en menos de un segundo se tumbó en
su cama. Lucy lo giró, haciendo que quedara mirando el techo, pero él tenía sus
ojos cerrados. Quitó sus zapatos y los dejó debajo de la cama. Se acercó para sacar
su chaqueta de mezclilla. Lo levantó un poco, pero Justin, al igual que
siempre, con esos movimientos rápidos que él hace, la agarró de la cintura y la
colocó encima de él. Luego giró y la dejó a ella abajo.
-Quítate
–susurró.
-No
–seguía con los ojos cerrados.
-Justin,
sale –le ordenó seria. No quería estar cerca de él.
-¿Quién
era ese chico? –ahora abrió los ojos.
-Alguien.
-¿Quién
era ese chico, Lucy? –volvió a preguntar.
-Un
amigo.
-Tú
eres mía.
-Estás
borracho.
-Aun
así soy consciente de lo que hago o digo. Siempre seré consciente de que tú
eres mía y de nadie más y que te amo.
-Eso
no decías hace unas horas –susurró.
-Lo
siento –juntó sus frentes y rozó sus labios.
-Quítate
–dijo casi sin voz.
-Te
amo –sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas.
-Justin…
-se le quebró la voz.
-Te
amo demasiado –una lágrima cayó por su mejilla, perdiéndose en su boca. Lucy no
decía nada. Sabía que él estaba borracho y luego no recordaría nada.
-Cállate.
-No
tuve nada con ella –cerró los ojos nuevamente. Sentía que su cabeza explotaría.
-¿Cómo
quieres que te crea?
-Tienes
que hacerlo.
-¿Por
qué?
-No
hicimos nada.
-¿Entonces
por qué estabas desnudo?
-No
sé –rió como niño pequeño y bostezó-. Tienes que creerme.
-No
creo que pueda hacerlo.
-De
verdad que no hicimos nada, te lo prometo. Yo te amo, Lucy. Te amo demasiado.
Te amo infinitamente. Sabes que nunca te haría algo así. Sé que la besé, pero
no hicimos nada más –de a poco comenzaba a recostar su cabeza en el pecho de
Lucy, a la vez en que su llanto comenzaba a aparecer-. Me dio mucha rabia verte
con ese chico.
-Él
me besó.
-Créeme,
por favor –la ignoró-. Te juro que no hicimos nada, de hecho no recuerdo cómo
llegué allí –se aferró más a su pecho y sollozó- Te amo –alargó la letra “o” en
esa palabra, para al final soltar un llanto algo fuerte.
Lucy
no dijo nada, sólo escuchaba a Justin llorar y como mojaba su pecho con sus
lágrimas. Se le ablandó el corazón, y comenzó a hacer caricias en su cabello.
De vez en cuando, daba algunos besitos cortos en su cabeza. El llanto de Justin
comenzaba a cesar y sus ojos comenzaron a pesarle. De a poco los cerró por
completo, y quedó en un sueño profundo, sin antes escuchar un “te amo” de los
labios de Lucy.
Está aburrido, ¿cierto? Siento la demora. El domingo subiré otro, quedó feo ><. Ryan, el que sale ahora, es él . No lo miren tanto, porque es solo mío. Dice en la novela que tiene 23, recuerden que la novela está ambientada en el 2010. Él ahora tiene 25 años (aún así me casaré con él), y su banda no es de Canadá. Son cosas que yo agregué :B. Su banda real se llama Hot Chelle Rae, eso sdkjfhsdf.
Espero que les guste, y comenten por favor :'ccccc.
¡Las adoro! <3.
3 comentarios:
Holaaa :$ Soy yo la pesada de Twitter (@AddictedtoDrew) jijijijiji *O* Por fin subes capítulo! estubo genial! :$ me encanto(: Espero que subas pronto, adoro tu novela <3 un beso!
Ay jebus ,juraba de guata que el que la había salvado era justin :c ,me ha encantado el capitulo y no esta feo todo lo contrario (: ,soy la niña de twitter (@mishubiebs) y como vez estoy comentando asghjnw síguela cuando puedas <3.
Perfecto. <3
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