viernes, 3 de agosto de 2012

~ 36.

Everyday it will rain.


-¿Estás bien? –se oyó una voz un tanto ronca.

Lucy levantó su vista, la cuál estaba totalmente nublada por sus lágrimas, pestañeó, para dejar que unas lágrimas cayeran y miró a esa persona.

Se encontró con unos hermosos ojos cafés oscuros que la miraban con una expresión de lástima. Bajó su vista y se encontró con unos labios, finos y rosados.

-Sí –susurró y secó sus lágrimas.
-¿Te han hecho mucho daño? –preguntó con preocupación.
-No –decía respuestas cortas. No quería hablar.
-Me preocupé mucho en cuanto de oí gritar –la volvió a abrazar y acarició su cabello. De alguna manera Lucy se sintió protegida y olvidó todo lo que pasó hace un rato. Ella por respuesta solo suspiró y cerró sus ojos.
-¿Estás bien? –volvió a preguntar.
-No –ahora negó en un susurro.
-¿Quieres que te lleve a casa? –Lucy pensó eso. A casa. En donde estarán los abuelos de Justin, y en donde Justin, si es que se dignaba, podría llegar.
-Ahora no –dijo suave.
-¿Quieres que me quede contigo? –Lucy se separó de él y pasó sus manos por sus mejillas. Asintió con la cabeza. Volvió a abrazarla, pero ahora sus cuerpos no estaban tan pegados. Lucy estaba un tanto separada de él. Se fijó que en su brazo derecho tenía un tatuaje de colores y otro en la muñeca. Ella comenzó a acariciarlos suavemente.

-¿Qué haces? –rió él.
-Son bonitos –ya había dejado de llorar.
-¡No me he presentado! –dijo en un tono alterado y se separó de ella. Lucy pudo ver más su rostro.

Tenía el cabello un tanto claro, pero no mucho. Sus ojos eran oscuros, comparados con su cabello. Tenía una camiseta un tanto abierta, por lo que pudo ver que también tenía tatuajes en su pecho y cerca de su hombro. Tenía unos pocos músculos y una sonrisa hermosa.

-Soy Ryan –se presentó con una sonrisa en su cara.
-Lucy –dijo ella.

Lucy estiró su mano para poder estrecharla con la de él, pero Ryan en vez de hacer eso, la tomó y la besó. Lucy se puso roja instantáneamente.

-¿Quieres caminar? –propuso él luego de un pequeño rato incómodo. Lucy asintió.

Ryan ayudó a que ella se levantara, Lucy recogió los zapatos que estaban tirados en el pasto. Ambos comenzaron a caminar. Al principio fue algo incómodo, pero luego Ryan comenzó a meter algo de conversa y ambos comenzaron a contar anécdotas de sus vidas. Tenía 23 años. Era un poco más mayor que Lucy. Tenía una banda con dos amigos y su hermano, Jamie. Era muy alto, comparado con Lucy. Ella tenía que subir un poco su cabeza para poder mirarlo a la cara.

Pudieron entrar más en confianza y Ryan le dio su número a Lucy, y ella a él. Ryan no quería perder el contacto con ella. No dejaba de mirar su sonrisa ni sus ojos.

-¿Te puedo hacer una pregunta? –dijo ella.
-Síp.
-¿Por qué comenzaste a sollozar cuando me tenías abrazada? –preguntó algo tímida.
-Uh –tartamudeó-, no lo sé –rió-. Siempre me ha dado una pena tremenda y se me rompe el corazón ver a cualquier mujer llorar. Y como vi lo que te estaban haciendo, sentí pena y sólo pasó –rascó su cabeza y despeinó un poco su perfecto cabello.
-Que lindo –dijo, y unos segundos después se sonrojó y bajó su cabeza. Él rió.
-Y… ¿tienes novio? –rogaba porque la respuesta fuera que no.

Ella no sabía qué responder. ¿Seguía en una relación con Justin? ¿Todo seguirá como antes luego de lo que pasó? Obvio que nada será igual.

-Uh –pensó un poco-, algo así –respondió no muy segura.
-Que suertudo –susurró él para sí mismo.
-¿Qué?
-Nada –sonrió-. ¿Quieres que ahora vaya a dejarte a tu casa?
-Sí, por favor. Muero de frío –suspiró.

Él sacó su chaqueta y la puso en los hombros de Lucy.

-Gracias –sonrió tímida.
-¿Dónde vives?
-No sé –rió-. Vine de visita. Lo que recuerdo que es que es casi frente de un parque.
-Ya sé donde –guiñó el ojo-. ¿No eres de aquí?
-No. Soy de Denver. Vine a aquí para acompañar a alguien.
-Genial –sonrió.

Ryan era muy lindo con ella, para tan solo conocerse hace minutos atrás. Por así decirlo, él “salvó” a Lucy de que fuera abusada.

Al parecer, Ryan vivía cerca de la casa de los abuelos de Justin, por lo que él dijo en cuanto iban llegando.

Lucy pudo divisar una persona sentada en los escalones de la entrada de la casa de los Bieber. Frunció el ceño.

Tal persona escuchó unos pasos, y con su vista nublada por las lágrimas logró divisar a una chica, que resultó ser su novia, con otro chico que no identificaba. Su mandíbula se tensó. Estaba borracho, sí. Pero aun así estaba consciente de algunas cosas.

Lucy pudo ver que era Justin, y que estaba llorando. Se podía ver su cara mojada gracias a las luces de los focos de allí.

-Puedes dejarme aquí si quieres –dijo a Ryan.
-¿Segura?
-Sí, estamos casi llegando.
-Bueno –sonrió-. Adiós bonita –la abrazó fuerte.
-Muchas gracias –le dijo en su oído, ella estaba de puntitas abrazándolo. En realidad, era alto.
-No es nada –se separó y le besó la mejilla-. ¿Puedo llamarte?
-Claro –le sonrió.
-Adiós –dijo y se giró yéndose.
-¡Ryan! –gritó ella.
-¿Sí? –se giró. Ella corrió hasta él.
-Olvidaste tu chaqueta –rió mientras se la quitaba y se la entregaba.
-Cierto –rió también.
-Adiós –ella besó su mejilla y se dio vuelta.

Justin había visto toda esa escena. Estuvo esperando unos 45 minutos sentado allí afuera. Lucy tenía las llaves de la casa. Se arrepentía de lo que había pasado, se arrepentía de haberle gritado así. Temía de que todo cambiaria entre ellos y que nada fuera como antes por culpa de sus impulsos.

Como pudo se paró de allí, ya que estaba borracho, y comenzó a tambalearse hasta quedar ya cerca de Lucy.

-Mi vida –la tomó de la cintura y la pegó a su cuerpo.
-Estás borracho –dijo afirmando.
-Te amo –le besó la frente y lágrimas seguían cayendo de su cara-. ¿Tú me amas? –ella no respondió y lo separó de ella.
-Vamos –trató de llevarlo hacia la puerta.
-¿Me amas, Lucy? –salió un puchero de su boca. Ella lo miró con algo de lástima, nuevamente no respondió.

Como pudo sacó las llaves de su carterita, abrió la puerta sin hacer mucho ruido y entró con Justin. Pesaba un poco, y él tenía la mayoría de su peso apoyado en su frágil cuerpo. Cerró la puerta con el pie.

-¿Puedes caminar un poco? –preguntó ella. Justin rió torpemente, pero aún seguían cayendo algunas lágrimas. Algo raro- No –se respondió a ella misma.

Decidió dejar sus tacones a un lado del sillón, ya en la mañana los sacaría de allí. A penas, trató de subir con Justin por las escaleras y llevarlo a su habitación. Trató de hacerlo haciendo el más mínimo ruido. Y con suerte lo logró.

Abrió la puerta de la habitación de Justin, y él en menos de un segundo se tumbó en su cama. Lucy lo giró, haciendo que quedara mirando el techo, pero él tenía sus ojos cerrados. Quitó sus zapatos y los dejó debajo de la cama. Se acercó para sacar su chaqueta de mezclilla. Lo levantó un poco, pero Justin, al igual que siempre, con esos movimientos rápidos que él hace, la agarró de la cintura y la colocó encima de él. Luego giró y la dejó a ella abajo.

-Quítate –susurró.
-No –seguía con los ojos cerrados.
-Justin, sale –le ordenó seria. No quería estar cerca de él.
-¿Quién era ese chico? –ahora abrió los ojos.
-Alguien.
-¿Quién era ese chico, Lucy? –volvió a preguntar.
-Un amigo.
-Tú eres mía.
-Estás borracho.
-Aun así soy consciente de lo que hago o digo. Siempre seré consciente de que tú eres mía y de nadie más y que te amo.
-Eso no decías hace unas horas –susurró.
-Lo siento –juntó sus frentes y rozó sus labios.
-Quítate –dijo casi sin voz.
-Te amo –sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas.
-Justin… -se le quebró la voz.
-Te amo demasiado –una lágrima cayó por su mejilla, perdiéndose en su boca. Lucy no decía nada. Sabía que él estaba borracho y luego no recordaría nada.
-Cállate.
-No tuve nada con ella –cerró los ojos nuevamente. Sentía que su cabeza explotaría.
-¿Cómo quieres que te crea?
-Tienes que hacerlo.
-¿Por qué?
-No hicimos nada.
-¿Entonces por qué estabas desnudo?
-No sé –rió como niño pequeño y bostezó-. Tienes que creerme.
-No creo que pueda hacerlo.
-De verdad que no hicimos nada, te lo prometo. Yo te amo, Lucy. Te amo demasiado. Te amo infinitamente. Sabes que nunca te haría algo así. Sé que la besé, pero no hicimos nada más –de a poco comenzaba a recostar su cabeza en el pecho de Lucy, a la vez en que su llanto comenzaba a aparecer-. Me dio mucha rabia verte con ese chico.
-Él me besó.
-Créeme, por favor –la ignoró-. Te juro que no hicimos nada, de hecho no recuerdo cómo llegué allí –se aferró más a su pecho y sollozó- Te amo –alargó la letra “o” en esa palabra, para al final soltar un llanto algo fuerte.

Lucy no dijo nada, sólo escuchaba a Justin llorar y como mojaba su pecho con sus lágrimas. Se le ablandó el corazón, y comenzó a hacer caricias en su cabello. De vez en cuando, daba algunos besitos cortos en su cabeza. El llanto de Justin comenzaba a cesar y sus ojos comenzaron a pesarle. De a poco los cerró por completo, y quedó en un sueño profundo, sin antes escuchar un “te amo” de los labios de Lucy.







Está aburrido, ¿cierto? Siento la demora. El domingo subiré otro, quedó feo ><. Ryan, el que sale ahora, es él . No lo miren tanto, porque es solo mío. Dice en la novela que tiene 23, recuerden que la novela está ambientada en el 2010. Él ahora tiene 25 años (aún así me casaré con él), y su banda no es de Canadá. Son cosas que yo agregué :B. Su banda real se llama Hot Chelle Rae, eso sdkjfhsdf.

Espero que les guste, y comenten por favor :'ccccc.

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¡Las adoro! <3.

3 comentarios:

María♥ dijo...

Holaaa :$ Soy yo la pesada de Twitter (@AddictedtoDrew) jijijijiji *O* Por fin subes capítulo! estubo genial! :$ me encanto(: Espero que subas pronto, adoro tu novela <3 un beso!

Anónimo dijo...

Ay jebus ,juraba de guata que el que la había salvado era justin :c ,me ha encantado el capitulo y no esta feo todo lo contrario (: ,soy la niña de twitter (@mishubiebs) y como vez estoy comentando asghjnw síguela cuando puedas <3.

Anónimo dijo...

Perfecto. <3