sábado, 8 de septiembre de 2012

~ 40.

Everyday it will rain.


(Antes de todo, escuchen esta o esta canción, es necesario para el capítulo.)



Lucy no podía creer lo que había pasado. Justin se había atrevido a ponerle las manos encima y estar apunto de agredirla.

No le importó si hubiera salido de la casa a las 1 am, no quería ni estar a 5 metros cerca de Justin. Fue hacia el parque que estaba a una cuadra de la casa de Diane y Bruce, y se sentó en una banca. Quedó mirando un punto fijo, no sabía que sentir o qué pensar sobre Justin. Minutos antes de todo lo sucedido, estaba todo perfecto entre ellos. Estaban abrazados diciendo cuánto se amaban y que nunca querían separarse el uno del otro.

Estaba muriendo de frío. Las noches de Stratford eran muy heladas, además de que estaba sólo en pijama más un chaleco delgado que alcanzó a sacar en la pasada junto con su teléfono.

Desbloqueó la pantalla de éste y fue a los mensajes. Quiso saber porque Justin se molestó tanto. Lo abrió: “Linda, ¿cómo estás de lo que pasó? Quiero verte. Llámame para saber cuando estás disponible para ir a tomar un helado o algo. Te quiero :)”.

Fue una verdadera estupidez haberse enfadado por decirle que quería verla. Lucy sabe que a la única persona que ella ama y de la cual está enamorada es Justin, y él debería tener eso muy claro. Suspiró y una lágrima cayó de su ojo, la cual limpió rápidamente. Estaba muy dolida. Justin se transformó en una persona que Lucy había pensado en conocer.
Ya le dio mucho frío y sueño, decidió volver a la casa. Ya estando allí, sacó la llave que siempre guardaban bajo una planta bajo el costado de la puerta y abrió la casa. Entró suavemente, tratando de no hacer ruido, ya que los abuelos y los hermanos de Justin estaban durmiendo. Subió suavemente las escaleras y se paró frente a la puerta de la habitación de Justin. Suspiró y acercó su mano a la perilla. Tiritona, la abrió despacio. Ya estando completamente abierta, pudo escuchar los sollozos de Justin en medio de la oscuridad de la habitación. Divisó una silueta sentada en el balcón de allí, a la vez que agarraba su cabeza entre sus manos. Cada vez sus sollozos se hacían más fuertes, haciendo que una pena se apoderara del cuerpo de Lucy y que hiciera que instantáneamente se pusiera a llorar en silencio.

Cerró la puerta, y eso hizo que Justin se parara rápidamente y se girara. Lucy, con lo que podía ver gracias a la luz de la luna, pudo divisar que sus ojos estaban rojos y su cara estaba empapada en lágrimas.

-Lucy –susurró con la voz quebrada a la vez que se acercaba rápidamente a ella.

Lucy no podía ni verlo a la cara. Caminó rápidamente lejos de él.

-Espera –dijo en el momento en el que justo ella se encerró en el baño de la habitación-. Lucy –se le escapó un llanto ahogado.

Ambos se deslizaron por la puerta, apoyando sus espaldas en ésta. Justin podía escuchar el llanto de Lucy. Eso hacía que se le rompiera el corazón. Se odiaba a él mismo por hacerla sufrir de esa manera. Él siempre prometió nunca hacerla sufrir, ella no merecía eso. Ni el mismo llegó que podía llegar a tal punto de casi golpearla. Se sentía como la peor mierda que podría existir en el universo.

Agarró su cabello entre sus dedos con rabia y lo tironeó a la vez que lloraba. Ya no le importaba nada, sólo que Lucy no se separara de él. Quería matarse en esos momentos. ¿Por qué siempre dañaba y alejaba de él a las personas que más quería? No lo entendía.

Cada vez que escuchaba los sollozos de Lucy al otro lado de la puerta, más se odiaba a él mismo. Odiaba hacerla sufrir tanto, y que ella siguiera con una persona tan basura e idiota como él.

-No me odies… Por favor –dijo con una voz suave, que sólo ella podría escuchar, y quebrada.

Ella se demoró en contestar, cosa que a Justin lo desesperó. ¿Ella lo odiaba? Nunca podría odiarlo. Lo amaba a pesar de todos sus errores, porque cada uno comete errores. Nunca podría odiarlo, estaba tan cegada de amor hacia él que no podría hacerlo.

-Nunca podría odiarte –respondió casi sin voz.
-Nunca digas nunca –se limpió una lágrima que caía de su ojo.

Lucy nuevamente se quedó en silencio. Sabía que si hablaba más de la cuenta con él, se pondría a llorar y no quería lucir débil ante él, como lo hacía antes. Seguía sin entender por qué actuó de esa manera.

Justin no sabía que decir, no quería arruinar algo que ni siquiera estaba arreglado con unas simples palabras. Él sabía que todo iba a cambiar entre ellos, lo único que quería y que nunca podría aceptar es que ella se alejara de su lado. A estas instancias, ya estaba muy enamorado de ella que no quería dejarla ir, y nunca lo haría.

Justin cree en lo del hilo rojo. Que aunque estés a miles y miles de kilómetros de esa persona que el destino quiere que sea el amor de tu vida, ambos tienen un hilo rojo invisible en el dedo meñique. Puede enredarse, pero nunca se romperá. En cualquier circunstancia del destino, algún día se encuentran cara a cara y sabrás que querrás estar con esa persona siempre, porque es el amor de tu vida. Justin creía que Lucy estaba conectada con su hilo rojo. Creía que estaba y estaba seguro que ella es la indicada y la chica con la que quiere pasar el resto de su vida.

-Te amo tanto –dijo él en susurro y con algo de rabia-. Lamento no darte todo lo que tú mereces. Tú mereces un príncipe azul, como los de los cuentos de hadas, no una mierda de persona como yo, que lo único que hace es lastimar a la gente que más amo. No entiendo cómo te enamoraste de mí, no entiendo cómo me sigues aguantando después de todo lo que te he hecho. Ojalá puedas encontrar a alguien mejor en el futuro. Creo que lo mejor ahora es que… -hizo una pausa y su voz se quebró- Nos separemos –dijo suave.
-Cállate –dijo con la voz casi audible.
-Encuentra a alguien que te ame, pero que no lo haga tanto como lo hago yo. Encuentra a alguien que te respete, que trate como una princesa, tal cual lo mereces –Lucy se paró rápidamente del suelo y abrió la puerta. Justin estaba sentado con sus rodillas pegadas a su pecho mirando un punto fijo-. Encuentra a alguien mejor que yo.
-Cállate –dijo más firme. Justin subió su vista hacia ella, la cual solamente pudo ver si silueta por la luz de la luna-. Cállate y deja de decir eso, o te golpearé.
-Pero es cierto.
-No, no es cierto –dijo más fuerte. Como si ella fuera una mamá regañando a su hijo-. Estás diciendo muchas estupideces, Justin.
-Todo lo que digo es verdad –se paró del suelo quedando frente a frente con Lucy.
-Tú cometiste un error, del cuál estoy segura de que te arrepientes, por que te conozco. ¿Te arrepientes? –Justin asintió suavemente sin quitar su mirada de sus ojos-. No vuelvas a decir que lo mejor es que nos separemos, porque ambos sabemos que tú no quieres esto.
-Lucy, ¿qué no entiendes? –su voz tomó algo más de fuerza, ya que estaba muy débil y rota- Yo soy muy poco para ti, tú te mereces todo –la tomó de los hombros y la acercó hacia él-. Lo único que hago es hacerte sufrir. ¿Cómo puedes estar viéndome a la cara sabiendo que estuve apunto de agredirte?
-Sé que no fue tu intención.
-Lucy, yo no soy la persona indicada para ti –sonrió con tristeza mientras las lágrimas caían por sus ojos-. Tú te mereces un príncipe, alguien que te trate como una princesa y que te haga sentir especial. Eres la mejor persona que he conocido y te amo tanto, pero aunque me duela, tú no puedes estar contigo.
-Sí, sí puedo estar contigo. ¿Sabes por qué? Porque me enamoré de ti. Me enamoré de ti a pesar de tus errores y tus defectos. Creí que era cierto eso de que nunca me dejarías ir tan fácil.
-No quiero dejarte ir, pero tengo que hacerlo.
-¿Por qué? –su llanto volvió a tomar camino.
-Te amo tanto que hasta me duele estar contigo. Lo único que hago es hacerte sufrir, no merezco nada. Tú necesitas estar con otra persona.
-Con la única persona que desearía estar siempre es contigo –susurró a la vez que Justin juntaba sus frentes.
-No llores, mi vida –le secó sus lágrimas mientras ella cerraba sus ojos y dejaba escapar un llanto ahogado-. Por favor, no llores –la abrazó fuerte y ella no aguantó más, y comenzó a llorar en su pecho como una niña pequeña.
-Odio que seas así.
-¿Así cómo?
-Un momento haces que te odie y a los minutos te vuelvo a amar como a nadie en este mundo.

Ambos estaban abrazados a la vez que lloraban juntos. Sólo ambos sabían cuanto se amaban entre ellos.

-No me dejes, por favor –susurró ella en medio de un llanto.
-No la haré nunca, lo prometo –daba besos desesperados y pequeños en su cabeza-. Lamento haberte hecho eso hace un rato, ni siquiera estaba pensando en lo que hacía. Te entiendo si no quieres perdonarme, no merezco ser perdonado.
-Cállate de una vez y abrázame. Te necesito –se apretó más a su cuerpo.

Justin la obedeció y la aferró más a su cuerpo. Él puso su nariz en su cuello sintiendo todo su aroma y comenzó a dar pequeños besitos ahí. De vez en cuando, a Lucy se le escapaba alguna risita, era muy cosquillosa. Justin pasó sus manos hacia la cintura de Lucy, la cargó, caminó hasta la cama y con delicadeza la recostó. Él se recostó a un lado de ella y los arropó a ambos. Lucy se giró quedando frente a frente con Justin. Ambos rozaban sus narices.

-Te amo –dijo ella a la vez que acariciaba su mejilla con dulzura.
-Perdón –puso cara de perrito abandonado.
-No hagas esas caras, te ves ridículo –una sonrisa apareció en la cara de Justin. Ya casi todo estaba como antes, pero obviamente que Lucy debería de sentirse muy dolida y algo enfadada por lo ocurrido.
-¿Por qué me tratas así? –habló como bebé e hizo un puchero.
-No hagas eso –rió suavemente.
-Te amo –pasó sus brazos por debajo de su espalda y la acercó más a él. Le besó los labios delicadamente, con miedo de que con un mínimo movimiento pudiera herirla. Le secó los restos de lágrimas que seguían en su cara. Se separó suavemente, Lucy seguía con sus ojos cerrados. Justin besó su nariz, y ella la arrugó, como siempre lo hace con ese gesto que él hace-. Eres adorable.

Lucy seguía sin abrir sus ojos. Se sentía tan relajada así. Pudo darse cuenta que odiaba estar enfada con Justin, aunque hayan sido unos minutos, odiaba eso. No sabría que pasaría si algún día se distancian. Lo amaba demasiado.

Justin quedó mirándola con dulzura, se estaba quedando dormida.

-Nunca olvides que te amo, nunca te dejaré sola y que me muero si algo te pasa, ¿está bien? –dijo. Lucy lo escuchó a lo lejos, se estaba desconectando de todo. Sólo asintió para luego sentir un corto beso de los labios de Justin y escuchar el típico “buenas noches, princesa”.

Y en ese momento él se dio cuenta de que por un error estuvo a punto de perder a la persona que más amaba y la única que lo quería a pesar de todo. Pero, al final de todo, afrentó ese error y casi todo se solucionó. Ahora sólo queda que comiencen a sanar las cicatrices de todos los daños que a hecho Justin en el corazón de Lucy.

Se dio cuenta de que Lucy es muy frágil y débil. Cualquier cosa podría derrumbarla y hacer que no pueda levantarse. Pero ahí estaba él, quién en ese mismo momento prometió protegerla de todo. No dejar que nada ni nadie más la vuelva a lastimar, tal cual como él lo hizo muchas veces. La amaba demasiado y estaba completamente seguro de que nada podrían separarlos.






En Word esto se veía más largo u_ú, en fin. Holis. Me siento mal por dos cositas: http://ask.fm/ohthewayilovedyou/answer/18000136004830. No entiendo porque mandan cosas mías a un ask de una amiga, que patético, lol. Aunque eso hizo que se me viniera todo abajo y ahora estoy muy bajoneada. Otra cosa, la semana pasada no les subí y me siento como la peor escritora de todas, I'm sorry. Este capítulo es muuuuuuuuuuuuy mamón, quería ponerles algo intenso al final, pero se vendrá en el próximo capítulo. Tiene que ver con Valerie y Justin, chán. Eso. No me odien por no subir.

COMENTEN, POR FAVOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOR! 


Un saludo para @juusthappiness. Gracias por leerme, linda :-).

Las amo, y comenten porfis.

4 comentarios:

13 dijo...

hermosa capitulo, eres la novia mas dulce, tierna eres perfecta, te quiero.

Ana dijo...

ay los amo:( me encanta tu novela en serio <3

María♥ dijo...

¿ya te dije que Eres increible? :$

Bueno, Primero Que nada, Siento mucho no a ver comentado el anterior capítulo porque mi pc se rompió y lo tubimos que arreglar :S Lo Leí y me encantó, como siempre tú dando la talla en tus capitulosL
Este a sido increible^^ Me ha encantado espero que duren D: Pero por lo que pusistes en lo ultimo me temo de que justin la va a cagar metiendole mano a otra ¬¬" jujujujú:$ Espero que subas otro Pronto, no olvides que aunque no te deje mis super testacos en los comentario, siempre te leo:$ Si te suben las visitas es porque María Estuvo por aquí echandole un viztaso a tu blog:$ Pues eso, Que IDOLATRO tu novela y que eres increible :) Te Quierooooo!




Atte: Believe.

Anónimo dijo...

haaay que hermoso que escribis, amo tu novela, seguila porfa :D