Everyday it will rain.
-Estás aquí. –afirmó Matt- ¿Por qué? –dijo en tono molesto. Eran las
7:30 am. Lucy fue a casa de Matt para ver cómo estaba por la pelea de ayer.
-Sólo quería saber cómo estabas.
-Ajam.
-¿Por qué respondes así? –preguntó suave y con algo de pena.
-Te fuiste con Bieber. No conmigo.
-Pero no tienes porqué estar enfadado por eso.
-¡Claro que debo! –gritó. Lucy se asustó, odiaba que le gritaran.- Te
fuiste con él y no conmigo, tu mejor amigo. Eso está mal, Lucy, muy mal.
-Tú te fuiste con tus amigos, tú sabes que no me agradan ellos. Y
tampoco me agrada que andes peleando. –dijo.
-Aún así, debiste haberme visitado o yo que sé.
-Lo siento. –se disculpó ella. Él solamente le cerró la puerta en la
cara. No tenía intenciones de disculparla aunque igualmente le dolía tratarla
así. Él sabía lo sensible que era ella.
Lucy suspiró y se giró, estaba comenzando a llover. Una lágrima cayó
inconscientemente de su ojo. La secó rápidamente y fue hacia su casa. Fue
lentamente mientras se empapaba por las gotas de lluvia. Hoy no tenía ganas de
ir a la escuela, tenía mucha tristeza. Llegó a su casa, antes de entrar se
estrujó un poco el cabello ya que le goteaba, limpió sus zapatos en el tapete y
abrió la puerta de su casa. No había nadie, sus padres se iban temprano al
trabajo y la universidad de Jake quedaba al otro lado de la ciudad que vivían,
Denver, y tenía que irse muy temprano.
Subió rápidamente a su habitación
y se metió al baño. Se sacó la ropa mientras la bañera se llenaba y se metió.
Nada más relajante que tomar un baño. Estuve más o menos unos 45 minutos metida
allí, se salió porque su piel se empezaba a poner como la de una anciana. Puso
una toalla alrededor de su esbelto cuerpo y una en su cabello y fue hacia su
habitación. Se puso ropa interior, como no tenía intensiones de salir a algún
lado, se puso un chaleco de lana ancho, unos pantalones apretados negros y unas
botas grises. Se sentó frente a su espejo y comenzó a secarse su negro cabello.
Enrollaba su pelo en sus dedos para que sus ondulaciones tuvieran más forma. No
se maquilló, al igual que todos los días y menos lo iba a hacer si no iba a
salir. Eran apenas las 8:50. Era muy temprano pero su sueño se había ido. Se
preparó un café. En toda la tarde no hizo nada.
Justin, tampoco fue a la escuela. Despertó a las 10:30 am., estaba
cansado. Despertó con Jazmín en su cama, lo primero que hizo fue echarla, la
otra chica no estaba en casa, se tuvo que ir sola. Luego de haber tenido sexo
con ella, Justin se drogó. Tenía un poco de cocaína envuelto en un papel. La
cabeza le dolía más que nunca, sus ojos estaban rojos e hinchados y tenía unas
horribles ojeras. Se metió al baño, se dio una ducha rápida y listo. Estaba en
una camiseta blanca de mangas cortas, un pantalón negro y unas converse. No era
un chico friolento. Comió un poco de pizza que había en el refrigerador. No
tenía nada que hacer, no tenía amigos, no tenía a nadie de su familia que se
preocupara por él, nada.
Lucy quería ir a la escuela a buscar a Matt para solucionar todos, pero luego
se arrepintió. Por como la trató en la mañana, no cree que nada pueda arreglar
eso. Justin y Matt siempre se han odiado, siempre. Tocaron el timbre de la casa
de Lucy, ella se paró del sofá y abrió. Sintió como un cuerpo se abalanzó sobre
ella abrazándola.
-Auch. –se quejó.
-¿Estás bien? ¿No te ha pasado nada? –Matt tomó la cara de Lucy con sus
dos manos y preguntaba en un tono preocupado.
-Sí.
-¿Por qué faltaste a clases? –preguntó mientras la abrazaba nuevamente.
-Porque me empapé vuelta a casa y porque no tuve ganas. –dijo ella
correspondiendo un poco el abrazo.
-Me alegra que estés bien. –besó su mejilla sonoramente. Ella sólo
asintió y miró el piso.
-Ah, pasa. –abrió un poco más la puerta y él pasó. Lucy cerró la puerta.
Justin había decidido sentarse en el balcón que estaba en su habitación,
antes se había puesto un suéter. La lluvia ya había parado. Había tanta
tranquilidad, que hacía que Justin se pusiera algo sensible. Recordó a su
madre, recordó la forma en que falleció. Odiaba tanto a la persona que la
asesinó… el padre de Matt. Una lágrima cayó por su ojo y limpió rápidamente con
rabia cuando vio que Matt estaba fuera de la casa de Lucy. Vio como la
abrazaba, como la tenía cerca y como besaba su mejilla. Por una rara razón
Justin sintió algo de celos, nunca había experimentado ese sentimiento.
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