Everyday it will rain.
-¿Qué hacemos aquí? –preguntó en
cuanto se bajó del auto. Estaban en un campo, muy hermoso. Tenía muchas flores,
pasto, árboles grandes, un lago y estaba vacío y muy tranquilo.
-Pasaremos el día juntos –la abrazó
por atrás y le besó la mejilla-. Traje comida.
-¿Tenías todo esto preparado? –se
giró a verlo con una sonrisa.
-Síp.
Justin la soltó y se fue al auto a
sacar algunas cosas. Su abuela le había ayudado a hacer esto. Lucy se quedó
allí parada contemplando todo. Se escuchaba como los pajaritos cantaban, el
sonido que hacían las hojas de los árboles mientras corría viento. Era todo muy
lindo.
Se acercó caminando lentamente,
sintiendo como algunas flores rozaban con sus piernas descubiertas. Había una
mariposa, una mariposa naranja muy linda. Lucy la miró detenidamente. Amaba
mirar con mucho detalle todas las cosas. Se hincó y la puso en su dedo. A los
segundos después, la mariposa movió de a poco sus alas y voló.
-Es increíble que hasta las mariposas
te adoren –dijo Justin detrás de ella. Ella se giró y solamente le sonrió.
Se paró derechamente y Justin se
acercó a ella.
Lo primero que hizo fue besarle con
mucha detención su mejilla. Pasó ambos brazos por su cintura y la abrazó,
mientras ella ponía sus manos en los hombros de él. Dio tres besos cortos en su
mejilla y luego dio uno largo en su frente.
-Mierda. Te amo tanto –susurró con
los ojos cerrados.
Lucy le acarició la mejilla, y luego
su cabello. Como él era más alto que ella por varios centímetros, se puso de
puntitas, agarró sus mejillas y le plantó un suave beso en sus labios.
Cada vez que se besaban, es como si
se olvidaran de todos los problemas. Era todo tranquilo y se trasladaban a un
mundo ficticio en donde todo era paz y amor. En donde no existían guerras ni
odio. Todo era perfecto. Al igual que en un cuento de hadas. Al igual que las
películas de Walt Disney.
-¿Qué me has hecho? –susurró él aún
con los ojos cerrados luego de separarse del beso. Lucy frunció el ceño.
-¿Qué?
-¿Qué hiciste para que me enamorara
de ti, para que te ame así?
-¿Por qué eres tan tierno?
-Tú haces que me concierta en una
persona así –abrió los ojos-. No sigas enfadada.
-Sabes que no lo estoy.
-Sé que en el fondo, sigues enojada.
-Un poquito –Justin hizo un puchero-.
No hagas esa cara.
-¿Por qué? –dijo hablando como bebé.
-Te ves irresistible.
-Siempre soy así –le guiñó el ojo.
-Tonto –rió-, te amo –le acarició la
mejilla.
-Yo también. Mucho –le besó la nariz
y la abrazó fuerte-. Vamos a comer
Ambos caminaron de la mano hacia el
lugar en donde Justin ya tenía todo listo. Lucy se preguntaba cómo mierda lo
hizo en menos de 10 minutos. Había un mantel estirado encima del pasto, y
encima había comida y jugos.
Comieron tranquilamente, con lo
cerdos que ambos son, se comieron todo.
-Nunca había visto a una chica comer
tanto –rió y se tiró hacia atrás.
-Acostúmbrate. A veces soy peor.
-Vas a engordar –Lucy frunció el
ceño.
-Cállate. Tú eres el gordo aquí.
-Claro –dijo sarcástico.
-Mira, estás obeso –Justin levantó su
camiseta y apuntó sus abdominales.
-¿En serio? –subió una ceja.
-Sí.
-Tú igual –se acercó a ella.
-Oye –se paró del suelo-, tengo
vestido, ni se te ocurra.
-Quiero ver si estás gorda o pesada.
-Justin no –caminaba de espaldas y
Justin la seguía con una sonrisa.
-Justin sí –la agarró por el estómago
y la colocó en su hombro-. No estás tan pesada.
-¡Bájame! –exclamó- ¿Por qué te gusta
cargarme así?
-No sé. Es divertido –comenzó a dar
vueltas en el mismo lugar.
-Justin estoy con vestido, por favor.
-¿Andas con algún short abajo?
-Sí, pero… -la interrumpió.
-Entonces no hay problema –comenzó a
caminar hacia el lago. Y la bajó.
-¿Para qué? –arregló su vestido.
-Vamos a bañarnos en el lago.
-¡No! El agua está congelada.
-Vamos –la empujó levemente por el
hombro y la abrazó por él-, será divertido –susurró con un tono de voz algo sensual,
haciendo que Lucy se sonrojara.
-No.
-Por favor –le besó el cuello, ella
rió.
-No, me congelaré y me enfermaré.
-Será divertido –le guiñó el ojo, y
besó nuevamente su cuello.
-Bueno, ya –se rindió-. ¿Una carrera?
-Tengo la ropa puesta a… -Lucy lo
interrumpió.
-Uno, dos… -comenzó a contar mientras
se quitaba su vestido, quedando solamente en un sostén negro y abajo un short
de mezclilla corto que siempre se ponía cuando usaba vestidos.
-¡Tramposa! –quitó su camiseta y
luego sus pantalones. Al final sus zapatos, y cuando no se dio cuenta, Lucy ya
estaba corriendo hacia allá- ¡Ven acá! –comenzó a correr detrás de ella.
-¡No! –gritó riendo cuando se dio
cuenta de que Justin estaba peligrosamente cerca de ella.
Él, como era mucho más rápido que
Lucy, la alcanzó. Rápidamente la tomó por la espalda y la elevó del suelo y
corrió hacia el lago con ella. Se introdujo en él, haciendo que salpicaran
algunas gotas a las piernas de Lucy. Ambos reían como locos.
-Bájame –decía riendo.
-Gané –dijo en su oído. La bajó y la
dio vuelta, haciendo que quedara frente de él.
-No se vale –se hizo la enojada e
hizo una adorable cara.
-Tú eres la tramposa. Igual gané –sacó
la lengua como un niño pequeño.
-Inmaduro.
-Dame mi premio.
-¿Qué?
-Cada ganador de algo recibe un
premio, quiero el mío –se acercó a ella.
-No –hizo un pucherito.
-Mala novia –ella hizo su boca en
forma de “O”.
-No lo soy.
-Sí lo eres.
-No.
-Sí lo… -lo interrumpió agarrando sus
mejillas y plantándole un beso.
Justin rápidamente lo correspondió
agarrándola de la cintura. Se agachó un poco, aún sin separarse de sus labios,
y la levantó haciendo que ella enrollara sus piernas en la cintura de él. Lucy
acariciaba su mejilla con una mano, y con la otra hacía cariño en su cabello,
cosa que a Justin lo volvía loco.
Se separaron por falta de aire, pero
en menos de un segundo volvieron a juntar sus labios. El beso era perfecto. El
lugar en donde lo estaban dando también. Era tranquilo, sólo se escuchaba el
ruido de las hojas de los árboles moviéndose por el viento y el canto de los
pajaritos. Apenas se sentía el ruido de la cuidad.
Justin la besaba con tanto amor y
ternura que hasta a él le sorprendía. Nunca había tratado a una chica así.
Hasta el momento, le encantaba estar enamorado y sentirse amado. Le encantaba
estar en compañía de alguien, le encantaba estar feliz.
-Te amo –dijo en cuanto se separaron.
-Yo mucho más –respondió ella.
-¿Ves que no estás gorda? Eres un
fideo –dijo él sin bajarla de sus brazos.
-Soy fea.
-No.
-Soy gorda.
-No.
-Mereces a una chica mejor.
-No.
-Mereces a alguien más linda y con
mejor cuerpo que yo.
-Cállate –dijo en un tono de voz alto
y enojado-. Cállate, Lucy.
-Es cierto –bajó su cabeza.
-No, no lo es. ¿Cuántas veces te he
dicho que tú eres perfecta para mí?
-No lo soy –susurró.
-Para mí, eres perfecta. Eres todo lo
que siempre he querido. Eres la indicada para mí.
-¿Soy la indicada? –se sorprendió.
-Sí lo eres. Veo un futuro contigo,
pienso en lo que podría pasar en unos 5 años o más y lo primero que veo es a
ti. Quiero estar contigo por siempre y nunca separarme. Tú eres mi vida, me
muero si algo te pasa.
-¿En realidad ves un futuro conmigo? –sonrió
encantada.
-Por supuesto que sí. Quiero estar en
el altar contigo y verte entrar con un hermoso vestido blanco, quiero tener
unos perfectos hijos con la mujer que amo. No miento cuando digo que no quiero
separarme de ti nunca.
-Eres el mejor –dijo con sus ojos
llorosos.
-No llores –la abrazó, apoyando su
cabeza en el pecho de ella. Lucy se agarró más fuerte de él.
-Lloro de felicidad, tranquilo.
-¿Tú ves algún futuro conmigo? –preguntó
él.
Ella se quedó en silencio un rato
pensando, cosa que a Justin ese silencio le asustó. ¿Veía un futuro con él? Por
supuesto que sí. Sentía cosas que nunca había sentido antes con algún novio,
sentía cosas nuevas.
-Claro que sí –respondió ella. Justin
sonrió enormemente mostrando todos sus dientes. Y la besó fugazmente en los
labios.
Luego de unos minutos, salieron del
agua y se recostaron encima del mantel que Justin había traído.
-¿Esto fue una reconciliación? –preguntó
Lucy mirando el cielo.
-Sí –se giró para mirarla y se fijó
que miraba atentamente el cielo-. ¿Qué ves?
-Las nubes –sonrió levemente-. Esa
tiene forma de cerdito –apuntó la nube con un dedo.
-¿Qué mierda Lucy? –rió Justin
histéricamente.
-¿Qué?
-Tiene forma de todo, menos de un
cerdo. ¿Qué tienes en tu cabeza? –seguía riendo.
-¿Por qué eres tan cruel conmigo? –la
miró con una pena falsa.
Él se acostó encima de ella.
-¿Por qué siempre te pones encima de
mí? Me pesas –hizo un puchero.
-¿No te gusta?
-Síp, es cómodo –sonrió y tiró un
poco de pelo mojado de Justin hacia atrás.
-Te ves tan deseable así –le susurró.
-¿Así cómo?
-Así –la señaló-. Estás en ropa
interior y mojada.
-Pervertido –se tapó la cara con sus
manos.
-Saca.
-No.
-Quiero verte –Lucy abrió los dedos
dejando a la vista sólo sus ojos.
-Mala –rió.
Lucy sacó las manos de su cara y le
besó la mejilla cortamente.
-¿Puedo hacerte una pregunta? –dijo él
algo incómodo y nervioso por lo que iba a decir.
-Claro –respondió dulcemente.
-Tú… -hizo una pausa.
-Yo…
-Tú… -suspiró-, ¿tú haz tenido… -otra
pausa-, haz tenido relaciones íntimas con alguien? –por inercia se sonrojó al
decir eso.
-No –respondió suave.
-¿Quieres… -tartamudeaba.
-Relájate –le acarició la mejilla.
-Que nervios.
-Sólo pregunto –sonrió para poder
tranquilizarlo.
-¿Quieres que yoseaelprimero? –dijo rápido.
-No entendí –rió leve.
-Lucy –suspiró con frustración-.
¿Quieres que yo sea el primero? –no quería ni podía mirarla a los ojos. Sentía
vergüenza.
-Sí –dijo suave. Justin rápidamente
subió su mirada a sus ojos a la vez que sus ojos brillaban.
-¿En serio? –preguntó incrédulo.
-Sí –dijo con timidez.
-Te amo –la besó-. Prometo nunca
hacerte sufrir.
-¿Lo prometes? –puso sus dedo meñique
en el aire.
-Lo prometo –lo unió con el de ella-.
Uh –suspiró con alivio-, me siento muy afortunado de ser el primero.
-Yo me siento afortunada de ser tu
primera novia –Justin sonrió con encanto.
Ambos sellaron esa conversación y
promesa con un largo, dulce, tierno y apasionado beso.
Hace tiempo que no subía. No pude la semana pasada porque no tenía ánimos de escribir y estuve toda la semana decaída. Debería haber subido ayer, ¿cierto? No pude. Ayer en la mañana cuando iba al colegio me metí a un charco de agua, que, sin mentir, me llegaba hasta un poco más abajo de las rodillas y me enfermé. Estoy con fiebre ahora y en cama, estoy apenas escribiendo por ustedes, además de que se me caen los mocos a cada rato :'c. Ah, ya. Espero que les guste. ¡COMENTEN, POR FAVOR! D: Se los repito siempre, pero es cierto eso de que sus comentarios me dan ánimos de escribir.
Comenteeeeeeeeeeeeeeeeeen. Las adoro.
11 comentarios:
hermoso capitulo, me quede sin palabras. Cada capitulo lo haces mas especial♥.
Es que, es perfecto. Me encanta tú novela y la forma en la que escribes. Sigue así K. <3
Sin Palabras *O* Me a encantado el capítulo, a sido genial y más en la parte en que Lucy le confiesa a Justin sobre su decisión de que ella quiere que sea él el primero eso como: ¡HAY MI MADRE, ME VA A DAR ALGO! Tranquilidad Modo On 8-) Jajaja bueno, ya sabes que soy tu fiel lectora y que he estado lellendo tu novela y si no te comento es por que no tengo tiempo, pero que SIEMPRE, Pero SIEMPRE me paso por tu blog para ver si has subido capítulo o recordarte por twitter si lo vas a subir o no... Solo decirte que Me orgullese ser tu lectora y decir que estuve contigo desde un principio :) y seguiré contigo hasta que acabes :) Es un genial, sigue así que eres increible, chica.
Te Quiere, Tu Lectora Fiel<3
Meeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee encantoooooooo *-* !
ME ENCANTA YA QUIERO QUE TENGAN SU PRIMERA VEZ AHORA ME HE VUELTO FAN DE TU NOVE NO ME DECEPCIONES !
me encantaaaaaaaaaa, siguelaaaaaaa (':
DALE SUBILAAA QUE ESPERAS ? C:
Espero a que me pidas esto amablemente y como una persona educada lo haría. Con un "por favor".
Me encantoo el capitulooo!!!!!!!!! SIGUELA :}
siguelaaaaaaa porfa!!! <3
Bueno... solo tenia ansias no era para que te moleste :c
Animo OFF
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