sábado, 18 de agosto de 2012

~ 38.

Everyday it will rain.


-¿Qué hacemos aquí? –preguntó en cuanto se bajó del auto. Estaban en un campo, muy hermoso. Tenía muchas flores, pasto, árboles grandes, un lago y estaba vacío y muy tranquilo.
-Pasaremos el día juntos –la abrazó por atrás y le besó la mejilla-. Traje comida.
-¿Tenías todo esto preparado? –se giró a verlo con una sonrisa.
-Síp.

Justin la soltó y se fue al auto a sacar algunas cosas. Su abuela le había ayudado a hacer esto. Lucy se quedó allí parada contemplando todo. Se escuchaba como los pajaritos cantaban, el sonido que hacían las hojas de los árboles mientras corría viento. Era todo muy lindo.

Se acercó caminando lentamente, sintiendo como algunas flores rozaban con sus piernas descubiertas. Había una mariposa, una mariposa naranja muy linda. Lucy la miró detenidamente. Amaba mirar con mucho detalle todas las cosas. Se hincó y la puso en su dedo. A los segundos después, la mariposa movió de a poco sus alas y voló.

-Es increíble que hasta las mariposas te adoren –dijo Justin detrás de ella. Ella se giró y solamente le sonrió.

Se paró derechamente y Justin se acercó a ella.

Lo primero que hizo fue besarle con mucha detención su mejilla. Pasó ambos brazos por su cintura y la abrazó, mientras ella ponía sus manos en los hombros de él. Dio tres besos cortos en su mejilla y luego dio uno largo en su frente.

-Mierda. Te amo tanto –susurró con los ojos cerrados.

Lucy le acarició la mejilla, y luego su cabello. Como él era más alto que ella por varios centímetros, se puso de puntitas, agarró sus mejillas y le plantó un suave beso en sus labios.

Cada vez que se besaban, es como si se olvidaran de todos los problemas. Era todo tranquilo y se trasladaban a un mundo ficticio en donde todo era paz y amor. En donde no existían guerras ni odio. Todo era perfecto. Al igual que en un cuento de hadas. Al igual que las películas de Walt Disney.

-¿Qué me has hecho? –susurró él aún con los ojos cerrados luego de separarse del beso. Lucy frunció el ceño.
-¿Qué?
-¿Qué hiciste para que me enamorara de ti, para que te ame así?
-¿Por qué eres tan tierno?
-Tú haces que me concierta en una persona así –abrió los ojos-. No sigas enfadada.
-Sabes que no lo estoy.
-Sé que en el fondo, sigues enojada.
-Un poquito –Justin hizo un puchero-. No hagas esa cara.
-¿Por qué? –dijo hablando como bebé.
-Te ves irresistible.
-Siempre soy así –le guiñó el ojo.
-Tonto –rió-, te amo –le acarició la mejilla.
-Yo también. Mucho –le besó la nariz y la abrazó fuerte-. Vamos a comer

Ambos caminaron de la mano hacia el lugar en donde Justin ya tenía todo listo. Lucy se preguntaba cómo mierda lo hizo en menos de 10 minutos. Había un mantel estirado encima del pasto, y encima había comida y jugos.

Comieron tranquilamente, con lo cerdos que ambos son, se comieron todo.

-Nunca había visto a una chica comer tanto –rió y se tiró hacia atrás.
-Acostúmbrate. A veces soy peor.
-Vas a engordar –Lucy frunció el ceño.
-Cállate. Tú eres el gordo aquí.
-Claro –dijo sarcástico.
-Mira, estás obeso –Justin levantó su camiseta y apuntó sus abdominales.
-¿En serio? –subió una ceja.
-Sí.
-Tú igual –se acercó a ella.
-Oye –se paró del suelo-, tengo vestido, ni se te ocurra.
-Quiero ver si estás gorda o pesada.
-Justin no –caminaba de espaldas y Justin la seguía con una sonrisa.
-Justin sí –la agarró por el estómago y la colocó en su hombro-. No estás tan pesada.
-¡Bájame! –exclamó- ¿Por qué te gusta cargarme así?
-No sé. Es divertido –comenzó a dar vueltas en el mismo lugar.
-Justin estoy con vestido, por favor.
-¿Andas con algún short abajo?
-Sí, pero… -la interrumpió.
-Entonces no hay problema –comenzó a caminar hacia el lago. Y la bajó.
-¿Para qué? –arregló su vestido.
-Vamos a bañarnos en el lago.
-¡No! El agua está congelada.
-Vamos –la empujó levemente por el hombro y la abrazó por él-, será divertido –susurró con un tono de voz algo sensual, haciendo que Lucy se sonrojara.
-No.
-Por favor –le besó el cuello, ella rió.
-No, me congelaré y me enfermaré.
-Será divertido –le guiñó el ojo, y besó nuevamente su cuello.
-Bueno, ya –se rindió-. ¿Una carrera?
-Tengo la ropa puesta a… -Lucy lo interrumpió.
-Uno, dos… -comenzó a contar mientras se quitaba su vestido, quedando solamente en un sostén negro y abajo un short de mezclilla corto que siempre se ponía cuando usaba vestidos.
-¡Tramposa! –quitó su camiseta y luego sus pantalones. Al final sus zapatos, y cuando no se dio cuenta, Lucy ya estaba corriendo hacia allá- ¡Ven acá! –comenzó a correr detrás de ella.
-¡No! –gritó riendo cuando se dio cuenta de que Justin estaba peligrosamente cerca de ella.

Él, como era mucho más rápido que Lucy, la alcanzó. Rápidamente la tomó por la espalda y la elevó del suelo y corrió hacia el lago con ella. Se introdujo en él, haciendo que salpicaran algunas gotas a las piernas de Lucy. Ambos reían como locos.

-Bájame –decía riendo.
-Gané –dijo en su oído. La bajó y la dio vuelta, haciendo que quedara frente de él.
-No se vale –se hizo la enojada e hizo una adorable cara.
-Tú eres la tramposa. Igual gané –sacó la lengua como un niño pequeño.
-Inmaduro.
-Dame mi premio.
-¿Qué?
-Cada ganador de algo recibe un premio, quiero el mío –se acercó a ella.
-No –hizo un pucherito.
-Mala novia –ella hizo su boca en forma de “O”.
-No lo soy.
-Sí lo eres.
-No.
-Sí lo… -lo interrumpió agarrando sus mejillas y plantándole un beso.

Justin rápidamente lo correspondió agarrándola de la cintura. Se agachó un poco, aún sin separarse de sus labios, y la levantó haciendo que ella enrollara sus piernas en la cintura de él. Lucy acariciaba su mejilla con una mano, y con la otra hacía cariño en su cabello, cosa que a Justin lo volvía loco.

Se separaron por falta de aire, pero en menos de un segundo volvieron a juntar sus labios. El beso era perfecto. El lugar en donde lo estaban dando también. Era tranquilo, sólo se escuchaba el ruido de las hojas de los árboles moviéndose por el viento y el canto de los pajaritos. Apenas se sentía el ruido de la cuidad.

Justin la besaba con tanto amor y ternura que hasta a él le sorprendía. Nunca había tratado a una chica así. Hasta el momento, le encantaba estar enamorado y sentirse amado. Le encantaba estar en compañía de alguien, le encantaba estar feliz.

-Te amo –dijo en cuanto se separaron.
-Yo mucho más –respondió ella.
-¿Ves que no estás gorda? Eres un fideo –dijo él sin bajarla de sus brazos.
-Soy fea.
-No.
-Soy gorda.
-No.
-Mereces a una chica mejor.
-No.
-Mereces a alguien más linda y con mejor cuerpo que yo.
-Cállate –dijo en un tono de voz alto y enojado-. Cállate, Lucy.
-Es cierto –bajó su cabeza.
-No, no lo es. ¿Cuántas veces te he dicho que tú eres perfecta para mí?
-No lo soy –susurró.
-Para mí, eres perfecta. Eres todo lo que siempre he querido. Eres la indicada para mí.
-¿Soy la indicada? –se sorprendió.
-Sí lo eres. Veo un futuro contigo, pienso en lo que podría pasar en unos 5 años o más y lo primero que veo es a ti. Quiero estar contigo por siempre y nunca separarme. Tú eres mi vida, me muero si algo te pasa.
-¿En realidad ves un futuro conmigo? –sonrió encantada.
-Por supuesto que sí. Quiero estar en el altar contigo y verte entrar con un hermoso vestido blanco, quiero tener unos perfectos hijos con la mujer que amo. No miento cuando digo que no quiero separarme de ti nunca.
-Eres el mejor –dijo con sus ojos llorosos.
-No llores –la abrazó, apoyando su cabeza en el pecho de ella. Lucy se agarró más fuerte de él.
-Lloro de felicidad, tranquilo.
-¿Tú ves algún futuro conmigo? –preguntó él.

Ella se quedó en silencio un rato pensando, cosa que a Justin ese silencio le asustó. ¿Veía un futuro con él? Por supuesto que sí. Sentía cosas que nunca había sentido antes con algún novio, sentía cosas nuevas.

-Claro que sí –respondió ella. Justin sonrió enormemente mostrando todos sus dientes. Y la besó fugazmente en los labios.

Luego de unos minutos, salieron del agua y se recostaron encima del mantel que Justin había traído.

-¿Esto fue una reconciliación? –preguntó Lucy mirando el cielo.
-Sí –se giró para mirarla y se fijó que miraba atentamente el cielo-. ¿Qué ves?
-Las nubes –sonrió levemente-. Esa tiene forma de cerdito –apuntó la nube con un dedo.
-¿Qué mierda Lucy? –rió Justin histéricamente.
-¿Qué?
-Tiene forma de todo, menos de un cerdo. ¿Qué tienes en tu cabeza? –seguía riendo.
-¿Por qué eres tan cruel conmigo? –la miró con una pena falsa.

Él se acostó encima de ella.

-¿Por qué siempre te pones encima de mí? Me pesas –hizo un puchero.
-¿No te gusta?
-Síp, es cómodo –sonrió y tiró un poco de pelo mojado de Justin hacia atrás.
-Te ves tan deseable así –le susurró.
-¿Así cómo?
-Así –la señaló-. Estás en ropa interior y mojada.
-Pervertido –se tapó la cara con sus manos.
-Saca.
-No.
-Quiero verte –Lucy abrió los dedos dejando a la vista sólo sus ojos.
-Mala –rió.

Lucy sacó las manos de su cara y le besó la mejilla cortamente.

-¿Puedo hacerte una pregunta? –dijo él algo incómodo y nervioso por lo que iba a decir.
-Claro –respondió dulcemente.
-Tú… -hizo una pausa.
-Yo…
-Tú… -suspiró-, ¿tú haz tenido… -otra pausa-, haz tenido relaciones íntimas con alguien? –por inercia se sonrojó al decir eso.
-No –respondió suave.
-¿Quieres… -tartamudeaba.
-Relájate –le acarició la mejilla.
-Que nervios.
-Sólo pregunto –sonrió para poder tranquilizarlo.
-¿Quieres que yoseaelprimero? –dijo rápido.
-No entendí –rió leve.
-Lucy –suspiró con frustración-. ¿Quieres que yo sea el primero? –no quería ni podía mirarla a los ojos. Sentía vergüenza.
-Sí –dijo suave. Justin rápidamente subió su mirada a sus ojos a la vez que sus ojos brillaban.
-¿En serio? –preguntó incrédulo.
-Sí –dijo con timidez.
-Te amo –la besó-. Prometo nunca hacerte sufrir.
-¿Lo prometes? –puso sus dedo meñique en el aire.
-Lo prometo –lo unió con el de ella-. Uh –suspiró con alivio-, me siento muy afortunado de ser el primero.
-Yo me siento afortunada de ser tu primera novia –Justin sonrió con encanto.

Ambos sellaron esa conversación y promesa con un largo, dulce, tierno y apasionado beso.







Hace tiempo que no subía. No pude la semana pasada porque no tenía ánimos de escribir y estuve toda la semana decaída. Debería haber subido ayer, ¿cierto? No pude. Ayer en la mañana cuando iba al colegio me metí a un charco de agua, que, sin mentir, me llegaba hasta un poco más abajo de las rodillas y me enfermé. Estoy con fiebre ahora y en cama, estoy apenas escribiendo por ustedes, además de que se me caen los mocos a cada rato :'c. Ah, ya. Espero que les guste. ¡COMENTEN, POR FAVOR! D: Se los repito siempre, pero es cierto eso de que sus comentarios me dan ánimos de escribir. 



Comenteeeeeeeeeeeeeeeeeen. Las adoro.

11 comentarios:

Consuelo dijo...

hermoso capitulo, me quede sin palabras. Cada capitulo lo haces mas especial♥.

Anónimo dijo...

Es que, es perfecto. Me encanta tú novela y la forma en la que escribes. Sigue así K. <3

María♥ dijo...

Sin Palabras *O* Me a encantado el capítulo, a sido genial y más en la parte en que Lucy le confiesa a Justin sobre su decisión de que ella quiere que sea él el primero eso como: ¡HAY MI MADRE, ME VA A DAR ALGO! Tranquilidad Modo On 8-) Jajaja bueno, ya sabes que soy tu fiel lectora y que he estado lellendo tu novela y si no te comento es por que no tengo tiempo, pero que SIEMPRE, Pero SIEMPRE me paso por tu blog para ver si has subido capítulo o recordarte por twitter si lo vas a subir o no... Solo decirte que Me orgullese ser tu lectora y decir que estuve contigo desde un principio :) y seguiré contigo hasta que acabes :) Es un genial, sigue así que eres increible, chica.




Te Quiere, Tu Lectora Fiel<3

Anónimo dijo...

Meeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee encantoooooooo *-* !

lIdIa4562 dijo...

ME ENCANTA YA QUIERO QUE TENGAN SU PRIMERA VEZ AHORA ME HE VUELTO FAN DE TU NOVE NO ME DECEPCIONES !

Anónimo dijo...

me encantaaaaaaaaaa, siguelaaaaaaa (':

lIdIa4562 dijo...

DALE SUBILAAA QUE ESPERAS ? C:

Katya dijo...

Espero a que me pidas esto amablemente y como una persona educada lo haría. Con un "por favor".

Holi :B dijo...

Me encantoo el capitulooo!!!!!!!!! SIGUELA :}

Anónimo dijo...

siguelaaaaaaa porfa!!! <3

lIdIa4562 dijo...

Bueno... solo tenia ansias no era para que te moleste :c
Animo OFF